
Observen a los dos personajillos setenteros, uno mira de reojo y el otro piensa en su chalet de Calahorra, pero ambos se mantienen a distancia prudencial. Saben que Chuck lleva mas de diez minutos sin patalear a un chicano, que le esta entrando el ataque de ansiedad y que en cualquier momento hostiazo al mas cercano. Bruce no se que les dice del agua.