
Hoy es un dia a trozos alegre y a trozos triste para mi, pues mi cobaya a enfermado, tranquilos no es grabe (bueno tranquilos... a vosotros os importa una mierda) pero es jodido de quitar, ya que por lo visto tiene una espiga atravesada en la garganta y tal vez tengamos que dormirla para introducirla una sonda, pero en fin, no voy a hablaros de lo que tiene, que os interesa mas bien poco si no para comentaros el orgullo que puede sentir el padre por un hijo... aunque sea muy pequeño y de otra raza.
Mi primera alegria llego nada mas sacar a mi cobaya de la jaula, ya que el veterinario me pregunto asustado si se trataba de una cobaya o de un conejo, que ese tamaño era normal, mas bien descomunal, en fin que quieren que les diga, doy de comer muy bien a mi bicho, pero eso no fue nada con su siguiente afirmacion.
- Hostia ¿vaya cojonazos que tiene no?En efecto, le dije,
en efecto, tiene los huevazos de su padre, o sea, yo, es lo que se suele decir un animal CON DOS COJONES, creo que no puede haber mas orgullo para un padre que ver como alaban el tamaño genital de su hijo, que felicidad radiaba yo. Y la ultima pero no menos importante su ferrea y dura resistencia a hora de no aceptar que le introduzcan un termometro en la cavidad anal, una clara demostracion de lo muy macho que me a salido el muy cabron. Todo un orgullo para un padre que se lo agradece aqui haciendoselo saber al mundo entero.
PD: Dato curioso, mi cobaya enferma, y yo, en acto de solidaridad, e enfermado, me cago en la puta... me duele todo... ¿os doy pena? :P XD
Y como la puta mierda de blog no se porque no me deja colgar una foto os dejo con este caballo leyendo.