
Hablábamos ayer de lo difícil que era entretener y precisamente me topo hoy con todo un peliculón de esos que disfrutas como cuando tenias seis años olvidándote del mundo y agazapado en un sillón con la mirada fija y la boca dispuesta a soltar la exclamación de asombro cuando se da el siguiente giro argumental.
El argumento es bastante sencillo, basado en la historia real del centenar de soldados británicos que defendieron el hospital de la misión de Roke’s Drift en 1879 contra cuatro mil guerreros zulúes. Una gran batalla de tintes épicos donde el heroísmo rezuma por los cuatro costados en el sinsentido de unos hombres que tuvieron que aguantar una posición porque estaban allí.
Macro-batalla de las que están de moda y que perfectamente vale para alguna película actual (por ejemplo, parte de “El reino de los cielos”) pero sin embargo, encuentro estas películas clásicas (véase ésta, “La gran evasión”, “El hombre que pudo reinar” o no marchándome tan lejos, "El arca perdida”) mas entretenidas, profundas y épicas que las que veo ahora.
¿Por qué? Al ver “Zulu” (como ejemplo general) podríamos decir que la fotografía tan bien cuidada ayuda bastante o que la dirección es más que correcta pero eso también se da en la película de Scott y en otros films actuales. A lo que me voy es a tres puntos en concreto:
Montaje y Música: Señores, ¡MECAGÜEN LA GENERACIÓN MTV! Ya no se puede concebir una película sin dos mil planos por encima de la media, sin cámaras lentas ni enfoques infograficos… ¿Donde se quedo la soberbia economía narrativa y las tomas largas silenciosas que tanto ayudan a marcar la tensión? En cuanto se muera Eastwood, todo serán video clips largos con guión (jeje! –guión-). Y es que para hacer una buena batalla no es necesario un plano que empiece en una vista aérea, baje, haga dos giros de 360º con cuatro cámaras lentas y acabe en la jeta sudada de uno de los combatientes, metiéndose a través de su nariz en el cerebro y cráneo, que va a ser partido en dos por una espada…
“Zulu” tiene un montaje de su época -1964- que no duda en combinar y modificar velocidad de planos cuando sea necesario, pero que al tiempo sabe que es una película de gente del siglo XIX, con lo que tiende a economizar cualquier efecto “moderno” para encajar en la forma con el fondo de la historia.
Tiene además una banda sonora cojonuda, pero que sabe cuando usar, y con un dominio del efecto sonoro de atmósfera increíble (con el ruido de los zulúes golpeando los escudos de fondo que parece un tren seguido de un largo silencio con todos los soldados asustados mirándose unos a otros, hasta que el cabo grita eso de: “¡Sigan trabajando!”) no hay TCHAN!-TCHAN! cada diez minutos, ni entra música de tías gritando cada doce para que no pierdas la atención.
Y es que el problema parece ser que ahora se nos considera mas tontos que antes y necesitan usar mas trucos, tanto a nivel de montaje como musical para que no nos perdamos o nos quedemos dormidos… ¿?
Personajes y Diálogos: ¡Ay madre! Que abismo entre unos y otros.
En la peli dirigida por Cy Endfield se crea con pinceladas (ya que es una obra coral que transcurre en dos días) una serie de protagonistas y secundarios bien diferenciados y tridimensionales, a los que coges cariño al momento e identificas en cuanto aparecen en pantalla. Y todo ello gracias no solo a diversificarlos bien o a darlos alguna que otra situación curiosa para que los recuerdes… gracias a los diálogos.
Si hay algo grandioso en el cine clásico en general son esos diálogos tan bien colocados, con replicas ingeniosas y comentarios graciosos que entran donde deben entrar y que no se tratan de malos chistes si no de cinismo hacia la circunstancia… y con esto si que se mean en el cine actual, cuando vi “Million dollar baby” me quede impresionado entre muchas cosas porque por una vez había salido de un cine de ver un estreno en el que unos diálogos dignos de Hemingway rozaban lo perfecto en comparsa con personajes y situaciones y es que los pobres diálogos actuales mal puestos se cargan las películas (y si no recordad las mejores u vuestras películas favoritas y decidme de cual no recordáis sus comentarios o frases como máximas indiscutibles. “El imperio contraataca”, “Casablanca”, “Regreso al futuro”, “El Padrino”…)
Época: quizás el tema mas importante de todos. Como ya he dicho, “Zulu” habla de una batalla del siglo XIX, y en esa época la mentalidad no era la misma que aquí, las formas y maneras, los conceptos básicos, los deberes y los sueños no eran iguales a los que existen ahora y por eso, los personajes deben poder decir y pensar unas cosas que no están acordes con la mentalidad actual. Tema que se han pasado por el forro películas como “El reino de los cielos”, “El rey Arturo” o “El Álamo” que con la intención de ser políticamente correctas o “humanizar” a personajes para una mayor identificación crean gente que se mueve por una época pensando y planteando dudas existenciales de otra. (El David Crockett de John Wayne andaba mucho más cerca del pensamiento original, aunque solo por época de nacimiento del actor, que el de las nueva película chufleta esa)
Pues eso, que me estoy poniendo a divagar y no quiero, a ver si hacen mejor cine y en conclusión, pasadlo en grande con esa pequeña joya cinematográfica donde la valentía se enfrenta a un peligro que acecha por todas partes y del que es imposible huir… Zulu."
Autor: Ferre
Yo también la volví a ver hace poco (en cuanto la trajeron al videovlub). Tenía un grato recuerdo de cuando la ví en la tele de pequeño. Ahora, sin aprecerme un maravilla, si que es mucho más que correcta: ordenada, bien interpretada, sin tratar de impactar a nadie con cosas fuera de lo que fueran los hechos en sí (lógicamente tamizados por la dramatización). Sí que me pareció esta vez que quizás le sobrara un cuarto de hora: el montaje de la escenas bien, pero quizás el montaje estructural (esto es, en conjunto) de la película se resentía en ocasiones.
Respecto de la música en las peklículas. Nada, es un tema casi perdido. No creo que por falta de talento de los compositores, sino por la a) la imposición de los productores y b) la ignorancia musical del público en general. Hace poco comentaba algo sobre la música de Master and Commander, que me parecía un buen ejemplo actual de cómo debe ser una BSO: debe apoyar a la película sin hacer las escenas obvias, ni tampoco debe ser una sucesión de canciones a pelo o de coros étnicos o celestiales a calzador. Otro director que creo que sí sabe lo que se hace con la música es David Fincher (ayudándose también de lso efectos sonoros para crear ambientes).
Ahora te toca alquilarte "Khartum", que tampoco estaba mal.
PD: Lo de lo políticamente correcto ya toca bastante las narices, sí. Si no, que se lo digan al director de "El hundimiento".
Fecha: 19/05/2005 20:33.
Autor: El gotico
Ay! me has dado macho.
"El hundimiento", que pedazo de pelicula y como se destroza con 10 min. de mensajes moralizantes y "justicia poetica" al final del metraje.
Y David Fincher es mucho David Fincher, muy grande.
Fecha: 20/05/2005 01:29.