
“(…) -¿Mama? ¿Qué haces despierta a estas horas?
-¿No puedo ver la tele ni en mi propia casa? Y además, yo debería preguntarte lo mismo a ti, jovencito. Cuando te fuiste después de cenar dijiste que tardarías unos minutos, que vistas mallas no significa que no tengas toque de queda.
-Me entretuve con el Teen Team… mmm... ¿No estarás preocupada por papa, verdad?
-Puedo sentarme aquí y ver por televisión como lucha contra dragones inmensos durante todo el día, pero por algún motivo… cada vez que esta en una dimensión distinta, me temo lo peor… (…)
Invencible nº 4
¿Ustedes recuerdan esa serie que les hacia estar delante de la televisión todas las semanas a la misma hora con verdadera ilusión? ¿o cuando una colección de comic mensual se volvía tan inquitietante que no podian esperar a correr al kiosco? ¿O lo que sienten cuando ven “Indiana Jones” o “Regreso al futuro” una y otra vez a lo largo de su vida?
¿Se dan cuenta que todas están cosas no buscaban en ustedes mas que la diversión y el entretenimiento sin freno y, que al conseguirlo, de alguna manera llegaron a grabarse en su mente de manera brutal, mas que otras obras mas cultas, que si bien gustaron, no servirían para una manutención diaria de la mente mas, digamos, liviana?
En otras palabras, ¿se han fijado lo difícil que es entretener y sorprender hoy en día?
Pues eso es lo que consigue Invencible, un comic que me hizo leer el siguiente numero y el siguiente… y así sucesivamente hasta darme cuenta que no podía soltarlo.
Lo que a primera vista parecía un tema que no daba para mucho mas que una presentación curiosa (la historia de un adolescente que descubre que tiene poderes, cuyo padre es un “Superman” sin copyright y cuya madre tiene que aguantar que todos lleguen tarde a cenar porque han tenido que salvar el mundo de nuevo) y que luego se desinflaría, se mantiene gracias aun perfecto dominio de la narrativa, a un estilo de dibujo muy simple (con influencia de un Mignola primerizo sin tintas) pero sobretodo con mucho humor y unas historias aplicadas a la vida moderna y actualizadas a nuestra realidad pero que saben que son de comic y se permiten ese “juego” de complicidad con un lector que disfruta a la expectativa de lo que vaya a ocurrir en la siguiente pagina.
Y es que como bien dice Busiek en su prologo, Invencible no se sale del genero, conoce ese genero y lo modifica llevándolo todo un poquito mas allá, y mezclándolo con un toque de comedia “teen” ochentera, unos diálogos magníficos, cargados de ideas y humor y con la ingenuidad de los comics de la edad dorada (eso no quiere decir quesea infantil o que la gente no muera y canten todos juntos, que muertes hay y sangre también…).
Y es que Robert Kirkman y Cory Walter crean el que podría ser el siguiente paso del genero (la vuelta a los orígenes pero sin estancarse en lo superficial) y es que tenemos algo dinámico, fresco y original sin que por ello sea trasgresor u ofensivo a nada ni a nadie, quizás sea “the Authority” el comic de superhéroes del nuevo milenio (como un “punk” después del “rock” psicotico del Batman de los 80), pero Invencible es el que puedes enseñar a tu hermano menor, a tu abuelita o a tus amigos que no leen comics y decirles: “Échale un vistazo a esto”
Te lo agradecerán.