
"Heroquest, aventuras trepidantes en un mundo mágico" ya se que la imagen no es del juego en cuestión (ni del Warcraft, ni del Heroquest)... pero no me digan que no es nostalgica... que tiempos... (ya se que las hay peores, pero no iba a colgar aqui una imagen de "Eye of the beholder"
Y es que el único mensaje positivo que hoy puedo dejarles es: NO JUEGUEN AL “WORLD OF WARCRAFT”, no se les ocurra pensar eso de: “Lo voy a probar solo un ratito” o “Solo lo quiero echar un vistazo”
O acabaran como yo…
¿Con que un entretenido juego on-line lleno de misiones y peligros en un mundo inmenso, donde puedes comunicarte con todos los demás jugadores y formar grupos de campañas para realizar épicas gestas…?
Me veo en la obligación de hablarles (cual puritano cincuentero) acerca de este maldito video juego que nubla las mentes y enturbia la almas porque hoy no he hecho absolutamente nada en todo el día excepto jugar… y jugar… y jugar...
Y es que no hay derecho, lo que se presenta como un inofensivo fenómeno de ocio se convierte en un símil de tomo de sabiduría lovecraftiana de absorbentes resultados, en estos momentos solo puedo pensar en palabras no excesivamente polisilábicas e incoherentes tipo : ¡Hechizo! ¡armadura mejor! ¡Tesoros! Misiones!... y lo único que vislumbro al ver a mis compañero de piso en sus respectivos cuartos es la posibilidad de que por una moneda de plata me enseñen lo que tres años de la carrera de arquitectura le ha educado a ellos… por si me puede servir para fabricar instrumentos ofensivos contra la Horda…
Y, ahora que lo pienso… ¿Cómo es posible que me encuentre tantos personajes chicas? Porque me he cruzado un montón… ¿Habrá tantas roleras? Porque antes no las había ¿o será, que de alguna manera resulta excitante hacerse pasar por Libërell, una elfita descuidada y graciosa que encandila los corazones de la gente… cuando te llamas Manolo y eres un maromo de treinta y muchos, grande, gordo y sudoroso que vive con su madre incapaz de admitir que tiene un problema…
Y en definitiva ¿pa’que tanto juego y tanta leche? Con lo bien que me lo pasaba yo con el Super Mario, que me enganchaba exactamente igual y se gastaban menos dinero…
Pues eso, me he pasado todo el día con un pobre elfo oscuro que quiere hacerse un sitio en este mundo y que encima es “pícaro”… pero no puede robar a casi nadie… porque hay muy buen rollo entre personajes de este mundo (y otra cosa, que antes se era “ladrón” o “asesino” ahora… ¿tu que eres? ¿yo? ¡Yo soy un pícaro!, reina…) haciendo recados pa’rriba y pa’bajo y teniendo un nombre tan estúpido y friki, que pese a que no se lo pienso decir (por si son jugadores y deciden cazarme y darme muerte… o mofarse de mi) estoy seguro lo averiguaran en cuanto lo vean.
Eso es lo que ha sacado ese juego de mí…
¿Y saben lo peor? Me gustó… (si, como en esa escena tan tonta del episodio II, acuérdense ustedes de la que quieran)
Y volvería a hacerlo, es mas, si mañana no tuviera que trabajar, estaría jugando ahora, y no escribiendo comentarios insulsos… BWA-HA-HA-HH-A-HA-HAA!!!!!
...
(El autor quiere disculparse, la parte de su cerebro que le ha hecho decir todo esto, ha sido despedida y consecuentemente lobotomizada… y el juego es muy chulo)